Heredo de su madre los dones como: Partera, Sobandera y Pulseadora, recuerda que de muy joven acompañaba a la mayora: María Rosa a las diferentes veredas o comunidades a sobar y parteriar, con el pasar del tiempo, fue aprendiendo del ejercicio y adquirió el conocimiento necesario sobre las plantas medicinales y sus usos, hasta el momento, ha asistido aproximadamente a 150 maternas en la vereda el Potrero el Barro y, Pulseado a un número indeterminado de niños; soplándolos únicamente con alegría por tres días. Es muy visitada por los comuneros y deportistas cuando se han fracturado, desencajado, torcido un pie, tienen abierta la espalda, entre otras dolencias articulares, ella trata al paciente con aceite de almendras y en algunos casos recomienda el uso de plantas frescas y calientes.