Según cuenta, habilidades que heredo de su Abuelo: Sebastián Perdomo; quien le enseño a pulsear utilizando la alegría y el tache, poco a poco, fue despertando la capacidad para tratar dolencias como: las tronchaduras, torceduras, hundimiento de costillas y lastimaduras de los bebes, en cuanto al Parterismo; atendió a muchas comuneras, siendo sus hijas y nueras de las ultimas maternas que pasaron por sus manos, pues por el paso de los años, ya no tiene la misma fuerza y naturalidad para desarrollar este ejercicio.